Para mí, el día “D” es el día en que todo está atado y las cosas fluyen. Como videógrafo formo parte de un equipo junto con vuestro restaurante, wedding planner, músicos…. Con un objetivo común, que sea el día de un sueño hecho realidad. Y un objetivo individual, hacer posible que podáis revivir y compartir un día lleno de momentos inolvidables, sentimientos a flor de piel y palabras irrepetibles.

¿La forma de trabajar? Sin olvidar que es un reportaje. Las cosas pasan y no se repiten ya que es un día de guión espontáneo. Mi trabajo está entre el reportaje y el documental. Es importante grabar cada instante con las herramientas adecuadas, micrófonos inalámbricos, grabadoras y dos cámaras en los momentos claves, pero con discreción para capturar esas emociones sin que se note mi presencia.